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jueves, 7 de agosto de 2014

LO QUE MARCO ARANA NO QUIERE QUE SEPAS DE MAXIMA ACUÑA

La increíble historia (reciente) de Máxima Acuña que nada tiene que ver con el agua ni el medio ambiente...




Seguramente resulta muy fácil hacerse una opinión al escuchar que una empresa minera le ganó un juicio a una humilde y pobre familia de las alturas de Cajamarca. Más aún cuando se trata de la empresa Yanacocha, repudiada por muchas razones que pueden ser ciertas o no pero que no son objeto de este artículo.

La protagonista de esta historia es la señora Máxima Acuña, esposa de Jaime Chaupe. Es por eso que quizás a algunos les toma un tiempo entender porque se habla de la "familia Chaupe" si quién se ha hecho más célebre apellida Acuña y así la conocen internacionalmente. Muchas otras personas tampoco conocen a Samuel Chaupe Rodríguez, pieza clave para entender todo este enredo y como verán, fue el único que tuvo algún tipo de relación con los terrenos en cuestión.

Para entender porque Máxima Acuña (o su familia) no tiene ningún derecho en esas tierras que Yanacocha (supuestamente) "invadió y de donde ahora pretende desalojarla", es necesario remontarse más de 20 años atrás, a los noventas.

Para esta parte, querido lector, me apoyaré en la única cronología que existe respecto a este conflicto y que elabora por la minera (busqué otras fuentes o documentos y lo único que existen son acusaciones, especulaciones, videos con muchos gritos, llantos y poca acción o información real). Coloco tal cual lo que allí aparece:

A inicios de la década de los 90 se iniciaron los trabajos de exploración en el área del proyecto Conga y, a mediados de la misma década, Minas Conga S.R.L. efectuó algunas compras de terrenos. Así, vemos que el 18 de enero de 1996 y el 18 de noviembre de 1997, la Comunidad Campesina de Sorochuco vendió a Minas Conga S.R.L. terrenos en la zona de Tragadero Grande. 

La Comunidad Campesina de Sorochuco era la única y legítima propietaria de dichos terrenos.
Las ventas de terrenos de propiedad de la Comunidad Campesina de Sorochuco solo se pudieron efectuar con la aprobación de dicha Comunidad, ya que los terrenos no pertenecían a propietarios individuales. Siguiendo el proceso legal establecido, la Asamblea de la Comunidad Campesina de Sorochuco decidió vender terrenos en la zona de Tragadero Grande. 

Los documentos de venta fueron firmados por los representantes de la Comunidad Campesina de Sorochuco, así como por miembros de la Comunidad que actuaron como testigos, incluyendo a Samuel Chaupe Rodríguez que en algún momento fue posesionario de una parcela a nombre de la Comunidad en la zona de Tragadero, que formó parte de la venta. Cabe señalar que Samuel Chaupe Rodríguez es padre de Jaime Chaupe Lozano, quien, junto con su esposa, Máxima Acuña, reclaman derechos de posesión sobre el predio vendido por la Comunidad Campesina de Sorochuco hace 15 años. 

La Comunidad Campesina de Sorochuco firmó la escritura pública de transferencia de los terrenos y aceptó el respectivo pago en 1996 y en 1997. Luego de que se cerró la venta de las parcelas de Tragadero Grande, los derechos de propiedad y posesión sobre los terrenos fueron transferidos a Minas Conga S.R.L. y, desde entonces, el predio de Tragadero Grande permaneció vacío y no fue ocupado ni utilizado para fines de producción agrícola o cualquier otro fin. En el año 2001, Minas Conga S.R.L. transfirió los terrenos de Tragadero Grande a Minera Yanacocha S.R.L. Desde el 2001, Yanacocha tomó posesión de los terrenos y desarrolló actividades de exploración, entre otras, como legítima propietaria de los terrenos.

Aquí puede acceder al documento original: Resumen Conflicto de tierras con la familia Chaupe

Con toda esta información, podemos concluir lo siguiente:

- El propietario original de los terrenos en cuestión FUE la Comunidad Campesina de Sorochuco.

- La Comunidad Campesina de Sorochuco le VENDE los terrenos a Minas Conga en 1997 con el acuerdo de sus miembros.

- Samuel Chaupe Rodríguez, padre del esposo de Máxima Acuña, FUE posesionario de esos terrenos hasta ANTES de la venta.

- Luego de la compra Minas Conga transfiere los derechos de propiedad y posesión a Yanacocha y desde el 2001 desarrolla actividades de exploración.

- Máxima Acuña no tiene ninguna relación directa ni con la propiedad ni derechos de posesión de los terrenos.

Esta información es la que no mencionan los ambientalistas y gente "indignada" por el atropello de la "mina corrupta y abusiva" en contra de esta "pobre y humilde campesina que vive allí con su familia hace cientos de años".

Y la pregunta queda: ¿Cómo así es que este lío de tierras (invasión para ser exacto) tiene que ver con la "defensa del agua"?

Queda claro que el interés de Máxima Acuña fue (como el de muchos otros que invaden los terrenos de Yanacocha con una frecuencia semanal) el de mantener una presencia por más de 24 horas en el predio para poder negociar un monto de plata ($$$) para salirse de allí pues conocen los intereses de la minera a propósito del proyecto Conga y saben que luego de ese plazo se inicia un proceso que ya no permite desalojarlos. Nada tiene que ver con el agua, nada tiene que ver con la laguna azul.

Un ojo hábil para promover el desorden y crear víctimas de la nada como el del ex cura Marco Arana usa a esta campesina como un alfil en su búsqueda por fondos europeos al retratar la "lucha" de esta mujer por el "agua" (claro que no menciona que es un interés económico por la ocupación de la tierra) y así el teatro, se abren las billeteras europeas ávidas de ayudar a "la causa". Los peruanos socialmente responsables condenamos duramente el abuso desde nuestras laptops y móviles hechos por componentes provenientes de la minería.

Ni guardiana del agua, ni dama azul, ni propietaria de nada. El estilo de vida de algunos campesinos vecinos de Yanacocha de chantajear constantemente a la mina por unos miles de soles la llevó donde está. Cometió un delito y ahora debe afrontar a la justicia.

Mientras esta mujer sigue llorando y dando pena frente a cuanta cámara le pongan al frente, quien verdaderamente llena las arcas es Marco Arana y su millonaria ONG Grufides (reciben un financiamiento de 1.5 millones de dólares al año y no desarrollan ninguna obra tangible).

La justicia en democracia no debe distinguir si tienes plata o eres pobre, si eres una gran mina o una familia humilde, si eres un campesino o un minero. Lo que utiliza son los HECHOS para validar si se cometió o no un delito, el de usurpación agravada (invasión de tierras). Eso ha quedado probado y ahora de ajustarse a lo que impone la LEY.

Video dónde los abogados de la mina explican la sentencia: https://www.youtube.com/watch?v=ZtjW6lmSY2c&list=UU-Xmml-uvnqfBWd5eocqoaw

Video de Máxima Chaupe para dar pena y para recaudar fondos para Marco Arana: https://www.youtube.com/watch?v=pEVX3hauuIQ

(nótese que cuando Máxima Acuña en el video dice "acá está mi casa y acá la laguna Azul, ambos están en tomas separadas, eso es porque no están cerca y lo dejan así para poder atribuirle un sentido de "defensa del agua" que en realidad nunca existió)



martes, 12 de febrero de 2013

Los Pobres Chaupe

Primero vean este video, especialmente la parte final en la que el "periodista" hace un pregunta.

Conferencia de prensa. Yanacocha se pronuncia sobre invasores Chaupe

Ok, pongámoslo de esta manera, para entender más fácil la situación entre los Chaupe y Yanacocha.

Un sujeto un día se metió a mi jardín y armó una carpa. No fue solo sino con su esposa, hijos y demás parentela. Llevaron una olla y algo de ropa. La razón que esgrimen es que su padre, al cual le compre la propiedad años atrás no les consultó sobre la venta y como ellos "iban" a ser los herederos debo realizar con ellos, hoy, una nueva venta.

No les interesa si todo el proceso estaba en orden, si es que ya pague lo que tenía que pagar oportunamente, si la propiedad ya está inscrita (durante años) a mi nombre. A ellos no les interesa la ley (como a mucha gente), solo les interesa obtener lo que fueron a buscar: Plata.

Yo, en ejercicio de mis derechos acudo a la policía para que, como es LÓGICO, eche al invasor de mi propiedad. Sin embargo al ver que tienen en aquella carpa en MI jardín también niños y ancianos, me abstengo de hacerlo en aras de poder llegar a una salida a través del diálogo. Ellos inician también acciones judiciales que luego de casi 2 años me dan la razón a mí y no a ellos.

Pero 2 años han pasado y la imagen de una pobre familia que se quedaría en la calle ha calado en un grupo de personas con afición a la protesta y a defender causas sin investigar sus verdaderos motivos; ahora ellos pernoctan fuera de mi casa acosando a mi familia y disparando calificativos sin tener sustento alguno para sus acusaciones.

Es decir, si ahora decido sacarlos por la fuerza no solo corro el riesgo de parecer abusivo sino que me gano la enemistad de los que están afuera con el riesgo de que me agredan o atenten contra la integridad de mi casa o mi familia.

Esto es en fácil lo que pasa con los Chaupe, a buenas cuentas, unos conchudos que bajo la imagen de pobres campesinos y la asesoría de Grufides (como en todo lo antiminero en Cajamarca) buscan retratar a Yanacocha como los abusivos en esta situación, de la cual realmente son víctimas, con un modus operandi similar al de cientos de otros casos similares que la empresa minera ha vivido en el pasado y que, al igual que éste, tienen un solo objetivo: SACARLE PLATA A LA MINERA DE CUALQUIER FORMA Y CON CUALQUIER PRETEXTO COMO EL AGUA, EL MEDIO AMBIENTE, LA FALTA DE TRABAJO  O EL CUENTO DE LOS HEREDEROS VERDADEROS.

Ya basta Yanacocha de tanta complacencia, que entre la policía, haga respetar la Ley y se preserven los derechos no solo de una empresa minera sino de todos nosotros.

A la reja.